Hay comandos que escribimos constantemente con las mismas opciones: ls -lh, grep -r,
df -h… Con alias podemos asignarles un nombre corto y evitar repetir los mismos
argumentos cada vez.
Para definir un alias en la sesión actual:
alias ll='ls -lh'
alias dh='df -h'
alias gs='grep -r'
A partir de ese momento, escribir ll equivale a escribir ls -lh. El problema es que
estos alias desaparecen al cerrar la sesión. Para que sean permanentes, los añadimos al
archivo ~/.bashrc:
alias ll='ls -lh'
alias grep='grep --color=auto'
alias ..='cd ..'
alias ...='cd ../..'
Después de editar .bashrc recargamos la configuración sin cerrar la sesión:
source ~/.bashrc
Para ver todos los alias activos:
alias
Y para eliminar uno:
unalias ll
Un alias puede incluir varios comandos. Por ejemplo, para ir a un directorio y listar su contenido en un solo paso:
alias www='cd /var/www/ && ls -lh'
Hay que tener cuidado con sobrescribir comandos del sistema: alias rm='rm -i' es habitual
para pedir confirmación antes de borrar, pero puede generar confusión en scripts que esperen
el comportamiento original.