nano nació en 1999 como reemplazo libre de
pico, el editor incluido en
Pine, el cliente de correo de la
Universidad de Washington. pico era simple y mostraba los atajos
en la parte inferior de la pantalla (lo que lo hizo popular: cualquiera podía usarlo sin aprender nada).
El problema era la licencia: Pine y pico no eran software libre, la Universidad de Washington restringía
su redistribución y modificación. Chris Allegretta creó nano en 1999 para resolver eso.
El nombre es un guiño al sistema internacional de unidades: nano (10⁻⁹) está un escalón por encima de pico (10⁻¹²).
nano es un editor de texto para la consola. No es modal como vim: se abre, se
escribe, y los atajos están visibles en la parte inferior de la pantalla en todo momento. Es el editor que
la mayoría de la gente usa la primera vez que necesita editar un archivo en la consola.
En Ubuntu viene instalado por defecto. Para abrir un archivo:
nano /etc/hosts
Si el archivo no existe, nano lo crea al guardar.
Los atajos usan ^ para Ctrl y M- para Alt. Los imprescindibles:
| Atajo | Acción |
|---|---|
^G | Ayuda |
^O | Guardar (WriteOut) |
^W | Buscar |
^K | Cortar la línea actual |
^U | Pegar |
^C | Ver posición del cursor |
^X | Salir |
^X pregunta si guardar cuando hay cambios pendientes. ^O guarda sin salir y
permite elegir el nombre del archivo.
Para abrir un archivo directamente en una línea concreta:
nano +25 /var/log/syslog
nano no es el editor más potente de la consola, pero tampoco lo pretende. Para editar un archivo de
configuración, corregir una línea en un servidor remoto o trabajar en un entorno donde no usas habitualmente
otros editores, es la opción más sencilla que existe.