Algunas veces es útil crear un enlace simbólico, para no mover el archivo original o para no
hacer un duplicado, por ejemplo. Sin -s, ln crea un enlace
duro en vez de simbólico (la diferencia es que los enlaces simbólicos pueden apuntar a directorios
y cruzar sistemas de ficheros distintos).
El comando es sencillo, pero es muy fácil hacerlo al revés. El primer argumento es el archivo que ya existe y el segundo es el nuevo enlace que vamos a crear:
ln -s /archivo/a/enlazar /archivo/a/crear
Para comprobar que el enlace apunta a donde queremos, con ls podemos verlo:
ls -la /archivo/a/crear
... /archivo/a/crear -> /archivo/a/enlazar